Misa de Acción de gracias.


Misa de Acción de gracias por el 70 Aniversario de la Colonia Egabrense en Catalunya

Publicado el 31 mayo, 2012 por CCA Colonia Egabrense
Hace ya 70 años se fundó la primera Colonia Egabrense en el barrio del Somorrostro en Barcelona. Desde su fundación han sido tres las sedes que esta entidad ha tenido en Catalunya. La última es la nuestra, y es la que, con treinta y ocho años de antigüedad, más años ha estado al pie del cañón para ensalzar el nombre de Cabra y la devoción por María Santísima de la Sierra a los rincones catalanes.
Por ello, se ha organizado una misa de acción de gracias el Domingo 17 de junio de 2012 a las 12.00 hrs en la Iglesia Mayor, sede canónica de esta entidad y lugar donde se encuentra la imagen de María Santísima de la Sierra. La misa será cantada por el Coro Romero de la Colonia Egabrense.
Un acto sencillo y simbólico con el que se quiere dar gracias por los setenta años de existencia de la Colonia Egabrense en Catalunya.

Vigilia Diocesana de Adoración Eucarística.


VIGILIA DIOCESANA DE ADORACIÓN EUCARÍSTICA
“La Eucaristía fuente y cima de toda la vida cristiana”

Parroquia de San Vicente Mártir de Sevilla 
6 de junio de 2012

La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia, en ella se realiza continuamente la promesa del Señor: « He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo » (Mt 28, 20). Desde que, en Pentecostés, la Iglesia, inicio su camino, este Sacramento ha marcado sus días, llenándolos de confiada esperanza, como nos recordó el Beato Juan Pablo II en su encíclica Ecclesia de Eucharistia
Cuando vamos a celebrar el cincuenta aniversario del Concilio Vaticano II hacemos memoria y volvemos a comprender que la Eucaristía es «fuente y cima de toda la vida cristiana». Con estos sentimientos y en la semana que se celebra la solemnidad del Corpus Christi, el apostolado asociado de la Archidiócesis de Sevilla y especialmente sus asociaciones eucarísticas en el marco de la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar, se reunirán junto a quienes nos quieran acompañar en esta Vigilia Diocesana de Adoración Eucarística.
Sin duda, la adoración es un verdadero encuentro y diálogo, la contemplación y admiración silenciosa, nos abre a la experiencia de Dios, al gozo y la alegría de la fe, de donde brota la fuerza para una acción apostólica más consecuente y evangelizadora. Con este anhelo vamos a celebrar esta Vigilia de Adoración, que presidirá S.E.R.D. Santiago Gómez Sierra, Obispo Auxiliar de Sevilla, en la Parroquia de San Vicente Mártir de Sevilla, de tan hondas raíces eucarísticas. La adoración comenzará a las 21.30 y finalizará a las 22.30 horas.
Deseamos compartir este momento de adoración con todos, para acompañar a Jesús Sacramentado en este tiempo de gracia y esperanza. 

Cordialmente
Enrique Belloso Pérez
Delegado Diocesano de Apostolado Seglar
Archidiócesis de Sevilla

El Evangelio del domingo.


El Evangelio del domingo
Solemnidad de la Santísima Trinidad
Domingo 3 de junio de 2012

Evangelio según san Mateo 28, 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo: - «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.
Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»

Comentario:

Concluido el tiempo pascual, la Iglesia nos sitúa ante lo que la Pascua –el paso del Señor- nos ha traído: la incorporación a la nueva existencia en la vida de Dios.
Por esa incorporación se nos ha introducido en la corriente del amor de Dios Padre a su Hijo por el amor del Espíritu Santo. En efecto, Dios es nuestro Padre, a esa realidad nos ha conducido su Hijo, incorporándonos a él por el bautismo porque “me amó y se entregó por mí”, nos dice San Pablo. El Hijo nos ha amado con, y en, el mismo amor con el que ama al Padre y este le corresponde; Dios Padre nos ha entregado a su Hijo, el Hijo nos ha entregado su vida paciente y glorificada. A  esa corriente de amor hemos sido incorporados por el bautismo. Así hemos sido introducidos en la vida de la Santísima Trinidad, y en ella estamos invitados a vivir.
Nos incorporamos a esa “vida nueva” en el Bautismo y si correspondemos a la vida en la que Jesús nos introduce podemos llevarla a término en el poder de Dios: - «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra», esa es la garantía de la aventura divina a la que hemos sido incorporados, ella se desarrolla no por nuestras fuerza sino por el poder de Dios, y su poder es el amor con el que Dios nos ama.
Pero toda esta maravilla nos es para recibirla y esconderla, sino para difundirla llevándola a cada persona por eso, en “el poder de Jesús”, propondremos esta forma de vida siguiendo su mandato: “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”. Por “bautizarlo” entenderemos “sumergirlos” en la vida (en la persona de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en la Santísima Trinidad) para disfrutar de su amor y felicidad. Para eso hay que enseñarles a conocer su voluntad y a vivirla: “enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado”, es decir, enseñándoles a querer, a amar con plenitud. Así seremos “luz” que ilumina a todo hombre.
El panorama que nos presenta es formidable e ilusiónate. Para vivirlo podemos acudir una vez más a la Virgen que es “hija de Dios Padre, madre de Dios Hijo, esposa de Dios Espíritu Santo”.
“Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde: que somos hijos de Dios; y, si somos hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con él para ser también con él glorificados”, nos ha dicho hoy San Pablo en la segunda lectura de la misa (Romanos 8, 14-17). Demos gracias a Dios por este don.

Manuel Gordillo Cañas
Párroco de San Roque – Sevilla